Destylou - Rincones

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Este es uno de mis primeros blogs. Decidí hacerlo cuando visitaba algunos lugares que por su belleza quería compartir con toda la gente. De esta manera nació Destylou - Rincones. Aquí podréis ver y conocer lugares a los que he viajado y otros muchos que desearía conocer. En algunos de ellos pongo información de visitas a monumentos, horarios, gastronomía.. etc. Espero que os guste.

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Peñíscola - Encanto, Magia y historia


Castellón - España

Peñíscola está en la comarca del bajo Maestrazgo, al norte de la provincia de Castellón. Declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1972.

Es una ciudad con más de 2500 años de historia y entre sus calles esconde la magia de tiempos pasados, en todos sus rincones y sobre todo en el casco antiguo.

El casco antiguo de Peñíscola se encuentra sobre un tómbolo que se adentra en el mar, sus callejuelas están pavimentadas con canto rodado, plazas claramente mediterráneas, ermitas dedicadas a vírgenes, casas encaladas en blanco y murallas que han protegido a los caballeros más ilustres durante varios siglos, todo ello hace de Peñíscola un lugar único.

Peñíscola guarda en su historia muchas tradiciones, hechos históricos y leyendas.

Una leyenda dice que Anibal, tras su paso por Sagunto, juró odio eterno a los romanos. El castillo templario de la ciudad fue una de las tres sedes papales de la Cristiandad junto a Roma y Avignon.

Peñíscola fue un asentamiento perfecto desde tiempos remotos. Su situación, en una península rocosa que sólo está unida a tierra por un istmo de arena, hacía que su defensa fuera muy fácil, ya que ese istmo de arena, quedaba en muchas ocasiones inundado y sepultado bajo el mar, por lo que los habitantes de la ciudad quedaban totalmente protegidos. En la actualidad, ese istmo ha desaparecido por la construcción del puerto y otros edificios.

Esa condición estratégica también favorecía el comercio, además de que la afluencia de manantiales de agua dulce dentro y alrededor del tómbolo hacía más posible todavía su inexpugnabilidad.

Peñíscola ha acogido a iberos, fenicios, griegos, romanos, cartagineses, árabes, órdenes religioso-militares y otros hombres religiosos, del renaciminto, ilustrados y carlistas. Toda esa mezcla de culturas ha hecho posible que la ciudad sea privilegiada en cuanto a la historia.

Se han hallado abundantes vestigios arqueológicos en las cercanías del tómbolo, en los yacimientos del Poaig y Els Barrancs, confirmando el poblamiento de la zona de algún pueblo ibérico (ilercavones) y la relación que tuvieron con los mercaderes fenicios que llegaron por mar sobre el siglo VII-VI a.C.

En Peñíscola se asentaron los fenicios procedentes de Tiro y después los griegos de Zacinto. Después llegarían por mar los cartagineses, romanos, bizantinos y árabes.

Fue colonia griega y romana y un importante puerto a través del que entraban productos como cerámica, telas, armas, etc. Los colonizadores intercambiaban algunos su preciado vino y aceite de oliva de los íberos que poblaban las sierras del litoral. Precisamente fueron los romanos quienes al traducir el nombre griego de la ciudad al latín (paene+insula, "casi+isla") dieron el origen al topónimo actual de la ciudad.

Tarik conquistó Peñíscola en el año 718 y hasta 1233, vivió bajo dominio musulmán. De esta época no quedan muchos detalles.

La ciudad fue asentamiento de personajes muy ilustres como el Rey Lobo "Mohamed ben San, Aben Mardanis" (1124), que logró mantener un reino musulmán en el sudeste de la península ibérica frente a los invasores bereberes y el literato Alí Albatá, que intervendría en las negociaciones con el rey Jaime I, que finalmente, tras varios intentos en 1225, cuando sitió la ciudad durante dos meses, sería en 1233 cuando el rey tomaría posesión de Peñíscola, recuperando al mismo tiempo el dominio sobre el mar.

Aquella conquista fue pacífica y tras la caída de Burriana, quedaban los castillos musulmanes del norte aislados, la ciudad se entregó sin luchar, bajo algunos pactos que respetaban leyes y costumbres sarracenas.

Jaime I de Aragón, el 28 de enero de 1251, otorgaría a Valencia la carta de población de la ciudad. Desde aquel momento desposeía a los moros de todos sus bienes y propiedades, que serían entregadas a los pobladores cristianos, consolidando demográfica y económicamente a la ciudad y con ello, iniciando una etapa de prosperidad para Peñíscola.

El Castillo Templario se construyó entre los años 1294 y 1307 sobre los restos de la alcazaba árabe. Los promotores fueron frey Berenguer de Cardona, que era el Maestre de la Orden del Temple en Aragón y Cataluña y frey Arnaldo de Banyuls, que era el Comendador de Peñíscola.

Los escudos de los dos se conservan esculpidos en piedra, formando fajas heráldicas que se sitúan por encima de la puerta de acceso del castillo y sobre la puerta de la basílica. Este castillo templario se conserva en muy buen estado y de aquella época de la Edad Media, se pasaría a la del "Cisma de Occidente".

El Cisma de Occidente (período de la historia de la Iglesia Católica en que varios Papas (hasta tres) se disputaron la autoridad pontificia entre los siglos 1378–1417), marcaría la historia de la iglesia con la presencia simultánea de dos Papas. Pedro Martínez de Luna (Papa Luna) era uno de ellos, que sustituyó a Clemente VII como Papa de Aviñón con el nombre de Benedicto XIII, al mismo tiempo que otro Papa se instalaba en Roma obedeciendo a alemanes, italianos e ingleses.

El Papa Luna, desautorizado, se autoexilió a Peñíscolo el 21 de julio de 1411, asentando allí la sede pontificia y convirtiendo su castillo en palacio y biblioteca pontificia, tanto para él como para el que fuera su sucesor, Clemente VIII, segundo Papa de Peñíscola, que tras la muerte de Benedicto XIII el 23 de mayo de 1423, sería elegido en Peñíscola por los partidarios del Papa Luna.

Estuvo gobernando entre 1424 y 1429 y con su renuncia, acabaría el Cisma de Occidente. Tras aquel período pontificio la ciudad regresó a la jurisdicción real, siendo una de las villas del Reino de Valencia junto a Morella, Játiva, Alcira y Burriana entre otras.

En la época moderna se construyeron en Peñíscola murallas renacentistas que finalizarían en 1578, a cargo del arquitecto militar de Felipe II, Giovanni Battista Antonelli.

Estas murallas son uno de los ejemplos más relevantes de fortificación del Mediterráneo. Son muy parecidas a las de Ibiza y el motivo por el que fueron construidas era evitar la amenaza turca del siglo XVI y la piratería.

El castillo de Peñíscola sería el refugio del virrey de Valencia durante las Germanías (conflicto armado que se produjo en el Reino de Valencia a comienzos del reinado de Carlos I, paralelamente a la rebelión de las Comunidades de Castilla, entre 1519 y 1523).

A finales del siglo XVII comenzaría un período de crisis en Peñíscola después del cambio dinástico a los Borbones, la población protagonizaría uno de los capítulos más relevantes de su historia declarándose partidaria del bando borbónico junto a Sancho de Echevarría, su gobernador militar.

Por otro lado, el Reino de Valencia era partidario en su mayoría del aspirante al trono austríaco, al igual que el resto de reinos de la Corona de Aragón, por lo que Peñíscola sería sitiada durante dos años por destacamentos principalmente ingleses y holandeses. La "Batalla de las Trincheras" sería uno de los hechos más importantes.

Finalmente venció Felipe V la Guerra de Sucesión, declarando a Peñíscola como ciudad y otorgándole los títulos de "Muy Noble, leal y Fidelísima Ciudad".

Sancho de Echevarría recordaría aquel episodio construyendo la iglesia-ermitorio de la Virgen de la Ermitana.

En la Edad Contemporánea, Peñiscola estuvo ocupada por los franceses y fue objeto de operaciones militares por su gran valor estratégico y militar.

Fue conquistada por el general napoleónico Suchet y la población fue expulsada de la ciudadela, refugiándose en la Sierra de Irta.

Más tarde, sería reconquistada por el general Elío.

A lo largo del siglo XIX y principios del siglo XX, las actividades económicas principales de la ciudad fueron la pesca y la agricultura. Uno de las joyas de Peñíscola fue el vino, que se exportaba a través de Benicarló y era muy apreciado.

Los cultivos de secano locales se centraron en el algarrobo, el almendro y el olivo tras la epidemia de la filoxera.

El puerto pesquero terminó de construirse en 1922, después de ser solicitado durante muchos años.

En la actualidad, Peñíscola es uno de los lugares más visitados, muy popular entre el turismo y se ha convertido en el motor principal de la ciudad.

En la peña de Peñíscola se divisa ese casco viejo tan mágico, del que sobresale el castillo del Papa Luna y que divide la costa de la ciudad en dos mitades completamente diferentes.

Pintura de Ernest Descals
Tanto al norte como al sur de la península hay playas muy amplias y hoy día, sigue siendo una de las sierras litorales más vírgenes de la costa valenciana, la Sierra de Irta, que acaba en el mar en una costa rocosa baja y en otros puntos de acantilados altos, como el de Badum.

Esta sierra ocupa dos terceras partes meridionales del término, con 81 km².

En su parte septentrional, Peñíscola tiene una pequeña llanura aluvial que comparte con Benicarló y que llega desde el mar hasta las cimas del Poaig.

Peñíscola ha sido escenario del rodaje películas como El Cid de Anthony Mann o Calabuch de Luis García Berlanga.

Lugares de interés:

- Castillo Templario
- Murallas
- Templo Parroquial de Santa María de Peñíscola
- Ermita de San Antonio y el lugar donde se encuentra, el Parque Natural de la Sierra de Irta.
- Ermita de la Virgen de la Ermitana
- El Parque de Artillería, zona de casamatas y polvorines rodeados de jardines
- Museo del Mar
- El Bufador, gran brecha entre las rocas por las que "respira" el mar en días de temporal.
- Casa de las conchas

Las Playas de Peñíscola:

Playa Norte, con 5,5 kilómetros de arena fina que comienzan en la falda del Castillo y discurren a lo largo de la Avenida Papa Luna hasta llegar a Benicarló, su ciudad vecina.

Playa Sur, Playa de las viudas, Playas de Pebret y del Russo y 15 calas por todo el litoral de la Sierra de Irta. Hay otras playas más inaccesibles donde se suele practicar nudismo gracias a su anonimato.

En la gastronomía de Peñíscola se refleja su tradición ancestral marinera, siendo el pescado y el marisco las bases de su cocina. Su famosa paella, platos como el "suquet de peix", "arrossejat", "all i pebre de rap", "fideuá", "remesclo", "cargols punxents", lubinas, mucho marisco, doradas cocinadas de muchas maneras y dátiles de mar.


Durante el año hay 2 Citas Gastronómicas ineludibles:

1.Coincidiendo con el Festival de Cinema de Comedia (finales de Mayo-principios de Junio), los restaurantes elaboran sus mejores platos, siendo el “caragol punxent” el producto estrella.
2.Del 1 al 8 de Septiembre, antes de las Fiestas Patronales, es el turno de los bares, quienes nos sorprenden cada año con sus tapas en la divertida Ruta Gastronómica “Chanclas y Tapas”.

2 comentarios:

redaccion dijo...

Hola, te agrecederia que pudiera poner el nombre del autor de la pintura de Peñiscola.ERNEST DESCALS-PINTOR.Muchas gracias.

Destylou dijo...

Hola redaccion,

ya esta puesta ;))

Saludos

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